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  • Placas en la Casa de las Siete Chimeneas y Barquillo para recordar a las mujeres del 27

    28 febrero 2017 escrito por  
    Biblioteca de la Residencia de Señoritas, donde surgió el Lyceum Club Femenino

    Biblioteca de la Residencia de Señoritas, donde surgió el Lyceum Club Femenino

    El Ayuntamiento de Madrid quiere devolver a las mujeres de la Generación del 27 el protagonismo que se merecen instalando placas en los lugares de la ciudad vinculados a su vida u obra. La primera de ellas se colocará el próximo 8 de marzo en la Casa de las Siete Chimeneas (C/ Infantas, 31), edificio en el que se reunían las “liceómanas”.

    La que hoy es una de las sedes del Ministerio de Cultura, albergó desde 1926 el Lyceum Club Femenino, una de las primeras asociaciones de mujeres del país y probablemente la más influyente de su época, de la que formaron parte la mayoría de las creadoras de la Generación del 27, y que no era vista con muy buenos ojos por los madrileños de la época.

    Ahora, cuando se cumplen 90 años de la Generación del 27, el Área de Cultura y Deportes del Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha una iniciativa para dar mayor visibilidad a este grupo eclipsado por sus coetáneos masculinos y devolverlas al lugar que les corresponde.

    A través del Plan Memoria de Madrid, se colocarán placas conmemorativas en los edificios donde vivieron, escribieron, pintaron o se reunieron algunas de estas mujeres como María Lejárraga, Ernestina de Champurcín o Maruja Mallo, que a lo largo de 2017 se recibirán una serie de homenajes.

    Nuevos criterios para las placas conmemorativas

    El Plan Memoria de Madrid se creó en 1990 para recordar en las fachadas de edificios a personas, hechos o espacios relacionados con la historia de la ciudad. Desde entonces se han colocado 367 placas, una media de 14 al año, 275 dedicadas a hombres frente a las 32 de mujeres.

    En estos 27 años no ha existido un criterio homogéneo para la adjudicación de las placas y, mientras Centro, Chamberí y Salamanca acumulan más de 80% de ellas, fuera del centro de la ciudad solo existen dos placas en Carabanchel, ambas dedicadas a San Isidro.

    El Área de Cultura y Deportes incorporará entre otros criterios de igualdad de género, con el fin de compensar la escasa presencia de mujerea; y de territorialidad, «reconociendo que la historia de la ciudad se desarrolla principalmente en su centro histórico, pero también la realidad de distrito periférico, muchos de los cuales fueron pueblos antes de anexionarse a la ciudad».

    Asimismo, se tendrá en cuenta la conexión del Plan con conmemoraciones locales, nacionales o internacionales.

    Con el homenaje de las mujeres de la Generación del 27  se marca el inicio de estos nuevos criterios, que por el momento visibilizará la trayectoria de las siguientes mujeres:

    La escritora María Lejárraga (San Millán de la Cogolla, La Rioja, 1874 – Buenos Aires, 1974), cuyas obras tardaron en reconocerse como propias ya que fueron firmadas por su marido, el también escritor Gregorio Martínez Barrio. Está previsto que cuente con una placa en el número 18 de la calle Manuela Malasaña.

    La poeta y novelista Ernestina de Champourcín (Vitoria 1905-Madrid 1999) también tendrá una placa en la calle Barquillo, 23. Su infancia transcurrió en Madrid, donde además de cursar sus estudios se inició en la poesía. Tras su exilio en México, no será hasta 1987 cuando se empiece a reconocer su obra, con galardones como el Premio Euskadi de Poesía o la nominación al Príncipe de Asturias de las Letras en 1992.

    La pintora surrealista Maruja Mallo (Vivero, Lugo 1902-Madrid 1995) tendrá su placa en la calle Ventura Rodríguez, 24. Entró en contacto con la Generación del 27 a través de sus estudios en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y su primera exposición individual se celebra con gran éxito en los salones de La Revista de Occidente. En los años 30 viaja a París donde toma contacto con figuras como André Bretón y su obra entra de lleno en el surrealismo. Exiliada en Argentina, recorrió el mundo con sus cuadros hasta regresar a Madrid.

    En la calle Marqués de Riscal, 5 será donde Victoria Kent (Málaga, 1898 – Nueva York, 1987) teng su homenaje. Primera mujer en ingresar en el Colegio de Abogados de Madrid en 1924 en plena dictadura de Primo de Rivera, fue la primera del mundo que ejerció como abogada ante un tribunal militar y diputada en los diversos gobiernos de la II República. Estuvo exiliada en México hasta 1977.

    Por su parte, Margarita Nelken Mansberger (Madrid, 5 de julio de 18961 – México, D. F., 9 de marzo de 1968), escritora y política española, tendrá una placa en el Paseo de la Castellana, 45. Fue una de las representantes del incipiente movimiento feminista en España durante la década de 1930. Destaca su labor a favor los grupos sociales menos favorecidos, de promoción de la mujer y lucha a favor de la infancia.

    Luisa Carnés (Madrid, 3 de enero de 1905 – Ciudad de México, 12 de marzo de 1964) fue una escritora y periodista española que tendrá su plaza en la calle Fernández de la Hoz, 35. De formación autodidacta, publicó su primera obra en 1928 y pronto se convirtió en una de las figuras femeninas destacadas de la cultura de la época.

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