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  • Expo: “Porte Fermeé. Vestigios de un artista”, de Arthur Couilles

    23 febrero 2018 escrito por  

    Cartel exposición Porte Fermée

    Del 23 febrero al 5 abril de 2018 Espacio Trapézio (2ª planta del Mercado de San Antón. C/ Augusto Figueroa, 24) muestra Porte Fermée, una exposición que se enmarca en un fenómeno transversal del arte contemporáneo asociado a los cambios de la imagen y de las categorías de ésta a partir de lo digital.

    Las imágenes de Arthur Couilles proponen una reflexión en torno a la sociedad contemporánea, a partir de la puesta en crisis de los relatos tradicionales en torno a la familia, la escuela, la moral y las relaciones sociales en general.

    Arthur Couilles (Argel, 1970- Madrid, 2015)

    Artista multidisciplinar. Cursó estudios en Bellas artes en la Université de Mastaganem y desarrolla la mayor parte su carrera artística dentro del mundo de la fotografía y el cine.  Hijo de madre católica y padre musulmán, se alejó rápidamente de su país para intentar alcanzar proyección artística.

    Tras vivir en París en la década de los 90, donde tuvo una fuerte presencia dentro del circuito underground y queer de aquella década con sus experimentos con la vorágine de imágenes y el sometimiento y manipulación del espectador y las drogas y el VIH como temas recurrentes de su obra, en 2002 llegó a Madrid para abrirse camino en el circuito local del arte contemporáneo.

    La obra de esos años muestra su gusto por las facetas más abyectas del ser humano, contextualizando la degradación vital de su entorno en piezas aparentemente prosaicas pero con un discurso teórico muy bien articulado.

    Es, con toda seguridad, el periodo de creación más autobiográfico de Couilles y en el cual refleja su mísera vida de adicto homosexual de origen árabe, que vivió en la calle hasta que fue encontrado sin vida en un portal de la calle Pelayo el día 25 de febrero de 2015, justo el día que inauguraba ARCO.

    Poco después llego a Espacio Trapézio una carta en la que Arthur compartió a modo póstumo su recorrido vital, de los pasos que dió y de la frustración que sentía por no haber conseguido sus objetivos como artista que, enfermo y desahuciado, decidió quitarse la vida.

    Una carta que también incluía una tarjeta de memoria con algunas fotografías, las únicas que, según la nota, conservaba después de más de veinte años de trabajo. Esta exposición es un homenaje, a través de las fotografías de Arthur Couilles, a todos aquellos artistas que intentan vivir de su desempeño artístico y quizá nunca lo consigan.

    Parece fundamental destacar que, en sus obras, se reflexione sobre la caída de estos relatos asociados a la sociedad tradicional a través de la imagen digital, que a nivel de producción artística supone una puesta en crisis de los soportes tradicionales.

    Pero, además, se hace latente la difuminación de los límites entre las categorías de la imagen en concordancia con lo manipulable que resulta lo digital, donde se ha vuelto común el tránsito entre disciplinas: hay algo ciertamente pictórico en la foto retocada, y también un elemento fuertemente fotográfico. Así, el trabajo de Couilles se enmarca en el problema de la imagen digital, más que en la fotografía en sí misma, lo que nos permite leerla desde el problema de lo neomedial.

    La obsesión por la realidad de la fotografía ya no pasa por la denuncia y visibilización de marginalidades, sino que se traslada a situar a la fotografía como una práctica quirúrgica del tejido social. Su obra es la imagen de una existencia periférica, marginal y desganada que, sin embargo, persiste.

    No habría más realidad que la suya propia para tomar posición; el doble yoísmo de la que se vive detrás del lente y frente a él. Si la fotografía puede hacer algo no es cambiar la realidad sino trabajar dentro de ella, develándola y expandiendo los horizontes discursivos que le dan sustento. Desde ahí, la realidad debe mirarse a sí misma; es ella misma la que debe auto-intervenirse. La obsesión causó la confusión. Basta con el arte solucionador de problemas.

    Comisario: Lucas Perruque

    Inauguración: 23 de febrero, a las 20:00 horas.

    Qué: exposición “Porte Fermeé. Vestigios de un artista”, de Arthur Couilles
    Dónde: Espacio Trapézio (2ª planta del Mercado de San Antón, local 16. C/ Augusto Figueroa)
    Cuándo: del 23 febrero al 5 abril de 2018
    Cuánto: entrada libre

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