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  • El problema de la reforma de once calles de Chueca para las personas con discapacidades visuales

    23 marzo 2018 escrito por  

    El nuevo diseño de plataforma única elegido por el Ayuntamiento de Madrid para la reforma de once calles de Chueca supone, para muchas personas con discapacidades visuales, un riesgo al no diferenciar en altura acera y calzada, tal y como denuncia CERMI Madrid y ha podido comprobar Telemadrid en un recorrido a pie por el barrio.

    «El concepto de acera y calzada ya no existe y tiene que haber una zona por la que yo pueda ir segura sabiendo que por ahí no pueden pasar coches», declara Fátima Peinado de ONCE Madrid ante las cámaras, quien también explica que las bandas podotáctiles, que se pueden notar tanto con los pies como con el bastón, deben tener un mínimo de 40 cm y máximo de 60, dimensiones que las incorporadas en Chueca no cumplen.

    Problemas accesibilidad calle Barbieri

    Algunos de los poblemas de accesibilidad de la calle Barbieri. Por ejemplo, el cubo de la acera más estrecha obligaría a un invidente a sortearlo invadiendo la calzada | Fotografía: Somos Chueca

    Con la elección de los técnicos del Ayuntamiento de Madrid encargados del diseño del proyecto, que consideran que una banda podotáctil más ancha sería incómoda para los carritos de bebés y para los usuarios de sillas de ruedas, las personas con discapacidad visual tienen problemas para poder diferenciar dónde acaba la acera y comienza la calzada.

    Aceras, alcorques y asientos en la calle Farmacia

    Aceras, alcorques y asientos en la calle Farmacia | Fotografía: Somos Chueca

    «Con una banda de botonadura tan estrecha realmente yo no puedo detectar con el bastón si estoy en la acera o en la calzada», explica Luis Miguel López, secretario general de CERMI Madrid, mientras camina por la calle Farmacia.

    Problema aún mayor lo encontramos en la calle Hernán Cortés, la primera en ser reformada y banco de pruebas para el resto de las vías del barrio en las que se intervendrá, donde ni tan siquiera existe ninguna referencia podotáctil en ninguna de las dos aceras.

    Problemas de accesibilidad de la calle Hernán Cortés, sin bandas podotáctiles | Fotografía: Somos Chueca

    Problemas de accesibilidad de la calle Hernán Cortés, sin bandas podotáctiles | Fotografía: Somos Chueca

    «Si me tengo que desviar porque hay una bici o un contenedor yo ya no sé que me estoy saliendo a la zona de calzada por la que pueden circular los vehículos», apunta Fátima Peinado mientras sortea un cubo de basura en la calle Hernán Cortés.

    Tampoco ayuda demasiado que los alcorques de los árboles no estén cubiertos, pues al no estar protegidos ni tener ninguna referencia de sus dimensiones, a las personas con discapacidades visuales les resulta fácil meter el pie, explica el secretario general de CERMI Madrid.

    Para ser accesible, todo itinerario peatonal requiere de la utilización de pavimentos tactovisuales que orienten, dirijan y adviertan en distintos puntos del recorrido sin interferir en el tránsito peatonal. Por ello, tienen que ser fácilmente detectables con el pie y con el bastón blanco y advertidos por las personas con resto visual (por su
    contraste cromático).

    Por lo que respecta a los que advierten de la proximidad de puntos de peligro, son baldosas con una superficie a base de botones de forma troncocónica y de altura máxima 5 mm dispuestos en retícula ordenada, con los que se señalizan los pasos de peatones o los bordes.

    A ello se suma el pavimento táctil indicador direccional, baldosas con superficie de acanaladura en alto relieve de altura no mayor a 5 mm que se dispondrán en sentido longitudinal al de la marcha para constituir los encaminamientos en el itinerario y en sentido transversal para indicar los cambios de nivel.

    Así, el pavimento táctil actúa como un elemento de orientación o como señalización de diferentes elementos: pasos de peatones, encaminamientos, elementos de transporte y cambios de nivel.

    En espacios abiertos como las plazas, los encaminamientos pretenden establecer una conexión directa entre los elementos de ese entorno, dando una pauta de ordenación y localización de esos elementos para facilitar el tránsito peatonal por la vía pública.

    Pasos de cebra sin señalizar

    Paso de peatones de C/ Hernán Cortés con C/ Hortaleza | Fotografía: Somos Chueca

    Paso de peatones de C/ Hernán Cortés con C/ Hortaleza | Fotografía: Somos Chueca

    Otro de los problemas de accesibilidad para personas con discapacidades visuales e intelectuales reportados es la señalización de los pasos de cebra. Mientras en la mayoría de la ciudad los espacios reservados para el paso de peatones están marcados con franjas blancas sobre el asfalto negro, en las calles renovadas en Chueca no siempre se delimita visualmente ese espacio.

    Los pasos de peatones disponen de dos señalizaciones destinadas a indicar su existencia y delimitar su extensión: vertical (señala el tráfico) y horizontal (cebreado), que en trazados singulares requieren de señalización perimetral de textura y color diferenciado que acote su ámbito.

    Para Fundación ONCE es importante diseñar un sistema coherente y efectivo de señalización en el pavimento destinado a indicar la presencia del paso de peatones y definir otro complementario que permita su detección por parte de las personas con discapacidad visual.

    A la izquierda paso peatones C/ Infantas con Plaza Pedro Zerolo, a la derecha partes de un paso de peatones accesible según Fundación ONCE

    A la izquierda paso peatones C/ Infantas con Plaza Pedro Zerolo, a la derecha partes de un paso de peatones accesible según Fundación ONCE

    Tan importante como la definición del paso de peatones en la calzada es su señalización en la acera, pues por una parte marca el borde de la acera, advirtiendo del peligro, y acota una zona segura de espera previa al cruce («banda de aproximación», marcado con el número 2 en el gráfico superior). Además, Indica la existencia del paso de peatones y encamina al peatón hacia él desde el itinerario habitual ( «bandas de detección y dirección», números 3 y 4 de la ilustración).

    Una vez más es la calle Hernán Cortés la que más claramente refleja este problema, pues tanto los pasos de peatones que hacen esquina con la calle Fuencarral como Hortaleza no tienen bandas blancas que determinen por dónde se debe cruzar.

    Paso de cebra sin señalizar en C/ Hernán Cortés esquina C/ Fuencarral | Fotografía: Somos Chueca

    Paso de cebra sin señalizar en C/ Hernán Cortés esquina C/ Fuencarral | Fotografía: Somos Chueca

    Esta circunstancia desorienta tanto a los peatones como a los vehículos, que no tienen claro cuál es el espacio reservado para el viandante y cuál para los coches, furgonetas, camiones, bicicletas o motos.

    En algunos puntos, como Hernán Cortés con Fuencarral, la calle Reina con Víctor Hugo o la calle Infantas la ausencia de bordillos hace que algunos vehículos lleguen incluso a invadir la zona peatonal al realizar el giro.

    En determinados puntos en los que se ha constatado este problema, el Ayuntamiento de Madrid ha instalado piedras y otros dispositivos para valorar la necesidad de colocar elementos definitivos en esos lugares y la ubicación más adecuada para garantizar la seguridad de los peatones.

    Así lo explicó el arquitecto municipal del Área de Desarrollo Urbano Sostenible encargado de la reforma, José Luis Sanz Guerrero, en el recorrido por las obras de Chueca con vecinos y comerciantes a principios de febrero, donde también reconoció que estaban intentando implementar las medidas de accesibilidad reportadas en las calles en las que aún no habían comenzado las obras.

    Falta de civismo y malas prácticas en la conducción

    Además de los problemas de diseño, las personas con discapacidad tienen que enfrentarse a diario a comportamientos incívicos y malas prácticas de conducción que con la plataforma única son aún mayores.

    Por ejemplo, durante la elaboración del reportaje gráfico que ilustra esta noticia Somos Chueca fue testigo de cómo algunos conductores no respetan la normativa de circulación y realizan estacionamientos en lugares indebidos en los que no lo hacían (o lo hacían menos) cuando había bordillos, como este en la Plaza de Pedro Zerolo.

    O quien no duda en estacionar su moto invadiendo parte de la acera:

    También hay quien, para sortear el atasco, no duda en adelantar sobre la banda de botonadura en la ya de por sí estrecha C/ Hernán Cortés:

    Comentarios

    2 comentarios en “El problema de la reforma de once calles de Chueca para las personas con discapacidades visuales”
    1. Enrique Prieto dice:

      En China lo tienen resuelto, no digo que con la mejor solución posible, pero sí con una que parece ser que les funciona.
      No marcan dónde no pasar, sino or dónde sí.
      Han construido un camino podotáctil para ir a cualquier sitio, con marcado especial en los cruces. De esa forma siempre saben por dónde ir, usando el mismo sistema en todas las ciudades. El ancho de banda necesario para un camino que no hay que buscar, sino sólo seguir, creo que permitiría las ruedas de carritos a ambos lados.
      Es menos cómodo para el peatón, pero ayuda a evitar resbalones con lluvias, nevadas y heladas. Conceptualmente es una vía específica y estrecha, compartida con el peatón.
      Lo óptimo es enemigo de lo bueno. En lo técnico como en la política, la mejor solución posible bajo un parámetro, probablemente no tenga en cuenta a los demás.

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